Ciudad de México.- Un operativo conjunto encabezado por fuerzas federales en la sindicatura de Villa Unión, al sur de Mazatlán, derivó en la detención de Adrián “N”, conocido como “El 20”, identificado por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena)como jefe regional del Cártel del Pacífico con operaciones en municipios del sur de Sinaloa.
Cómo ocurrió la captura
La detención se llevó a cabo este martes 28 de julio, durante una operación de precisión en la que participaron elementos del Ejército mexicano, la Guardia Nacional, la Secretaría de Marina, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), la Fiscalía General de la República (FGR) y la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa. De acuerdo con el comunicado, además de Adrián “N” fue detenido otro hombre.
Lo asegurado durante la acción
Durante el operativo, las autoridades aseguraron:
Dos ametralladoras calibre 7.62 milímetros
Cuatro armas largas
30 cargadores
2 mil 158 cartuchos
Un vehículo
Diverso equipo táctico
Quién es “El 20”
Las autoridades federales señalaron que “El 20” era considerado jefe regional del grupo criminal en Mazatlán, Villa Unión, El Palmito, El Rosario, Concordia y Escuinapa. También lo relacionan con la agresión contra personal militar ocurrida el 30 de septiembre de 2016 en Culiacán, en la que murieron cinco soldados, así como con las agresiones contra instalaciones y fuerzas del Ejército mexicano durante los operativos para capturar a Ovidio “N”, “El Ratón”, realizados en 2019 y 2023.
Los dos detenidos, junto con el armamento y equipo asegurado, fueron puestos a disposición de la FGR con sede en Mazatlán, donde se definirá su situación jurídica y continuarán las investigaciones.
Se suma a otros golpes en Sinaloa
El Gabinete de Seguridad destacó que esta detención representa un nuevo golpe contra la estructura operativa del Cártel del Pacífico y se suma a otros resultados recientes en la entidad, como la captura de Gabriel “N”, “Gabito”, y el abatimiento de Cristhian “N”, alias “Texas”, durante un operativo en Culiacán. Según la dependencia, estas acciones representan un impacto en las capacidades operativas y logísticas de esa organización criminal.